Yogasana: Posturas de pie

La práctica de Yoga se constituye como un acto revolucionario. Yoga es una palabra sánscrita, que significa Yugo. Apela a la Unión de nuestras consciencias individuales con la consciencia universal. Es la unión con la naturaleza primigenia. La práctica de yogasanas –en tanto acto revolucionario- busca la recuperación de nuestros cuerpos, arrebatados, intervenidos y desarticulados por el Estado, la Iglesia, la medicina moderna, la educación castradora, la imposición patriarcal, el desaforado modelo de consumo.

La práctica de Yoga se constituye como una práctica comunitaria, desprovista del egoísmo y la competitividad impuesta por el sistema dominante. En base al autodescubrimiento personal y la toma de consciencia de la disgregación de nuestros cuerpos, la práctica de Yoga profundiza en el conflicto que significa vivir nuestras vidas separados de la verdadera naturaleza humana, arrebatada por la artificialidad de los sistemas imperantes. Desde la recuperación de los cuerpos, las mentes y las consciencias, la práctica de Yoga se colectiviza, bajo la forma de Sat Sanga, la verdadera compañía.

Serie: Posturas de pie

Lejos de las imposiciones occidentales que transforman la práctica de Yoga en un elemento de enajenación y mantención del status quo (a través de la creación de cuerpos y mentes desconectados de su propia naturaleza y acondicionados para la esclavitud y reproducción del sistema), con estas imágenes buscamos colectivizar una serie de posturas, agrupadas para esta primera entrega y definidas como Posturas de Pie. Con la finalidad de tensionar las concepciones dominantes sobre el cuerpo y naturaleza, a través de la práctica de Yoga buscamos recobrar este vínculo de unidad en un profundo proceso de re-conocimiento, para la liberación de nuestros cuerpos, mentes y consciencias.

La Revolución comienza en las caderas

Postura que encarna el poder del guerrero Virabhadra, nacido del cabello de Siva para comandar su ejército, según narra Kalidasa en su poema Kumára Sambhava. En esta asana la energía emerge desde la Tierra, estimulando los chakras base: Muladhara y Swadistana. El Prana energía vital, se expande hacia el cielo, fluyendo por los canales sutiles del cuerpo. El pecho se abre y expande, la respiración se profundiza. Toda la energía fluye desde el centro del pecho, en Anahata Chakra, vibrando en la fortaleza y equilibro del guerrero y la guerrera que evoca esta postura.

Virabhadrasana I: Postura que encarna el poder del guerrero Virabhadra, nacido del cabello de Siva para comandar su ejército, según narra Kalidasa en su poema Kumára Sambhava. En esta asana la energía emerge desde la Tierra, estimulando los chakras base: Muladhara y Swadistana. El Prana energía vital, se expande hacia el cielo, fluyendo por los canales sutiles del cuerpo. El pecho se abre y expande, la respiración se profundiza. Toda la energía fluye desde el centro del pecho, en Anahata Chakra, vibrando en la fortaleza y equilibro del guerrero y la guerrera que evoca esta postura.

 

Virabhadrasana II: Esta asana representa otra fase de la fortaleza del guerrero. El guerrero posee un alma (atman) en equilibrio, ha logrado el control o manejo de las fluctuaciones de la mente y también del cuerpo físico. Nos permite situarnos en el presente desde la estabilidad corporal, emocional y mental, beneficiando la conexión con la naturaleza desde el primer chakra, Muladhara, el enraizamiento de la energía vital – Prana que alimenta a nuestro ser. El primer chakra se ubica en la zona del perineo en hombres y en el cuello uterino en mujeres, se establece como la base o cable conector con las energías sutiles que de manera ascendente recorren el cuerpo físico otorgándole vitalidad.

Virabhadrasana II: Esta asana representa otra fase de la fortaleza del guerrero. El guerrero posee un alma (atman) en equilibrio, ha logrado el control o manejo de las fluctuaciones de la mente y también del cuerpo físico.
Nos permite situarnos en el presente desde la estabilidad corporal, emocional y mental, beneficiando la conexión con la naturaleza desde el primer chakra, Muladhara, el enraizamiento de la energía vital – Prana que alimenta a nuestro ser.
El primer chakra se ubica en la zona del perineo en hombres y en el cuello uterino en mujeres, se establece como la base o cable conector con las energías sutiles que de manera ascendente recorren el cuerpo físico otorgándole vitalidad.

Uttitha Trikonasana: Postura enraizada en las energías de la Tierra. Evoca equilibrio y armonía. Estimula las caderas, eliminando su rigidez como primer paso para nuestra autonomía y liberación.

Uttitha Trikonasana: Postura enraizada en las energías de la Tierra. Evoca equilibrio y armonía. Estimula las caderas, eliminando su rigidez como primer paso para nuestra autonomía y liberación.

Adho mukha svanasana: Asana conocida por su traducción del sánscrito como “perro con la cara hacia abajo”. Nos conecta con la multiplicidad de chakras que se asocian a las sensaciones corporales que produce el mantenerla y activarla. Se relaciona con el enfrentamiento de la dualidad, entre la toma energética y la lucha por no caer como consecuencia de la gravedad. Nos permite conocer nuestros límites asumiéndoles como un conflicto interno, comenzando por la toma de conciencia de nuestro cuerpo físico hacia la conexión con el plano sutil, que nos hace recordar a la voluntad como fuente de toda acción. Al comenzar a enfrentarnos a nosotras mismas podemos conseguir el descanso y estiramiento que logran los perros con el movimiento orgánico de sus cuerpos, permitiendo reconocer que la dualidad se presenta como un flujo continuo en nuestro ser.

Adho mukha svanasana: Asana conocida por su traducción del sánscrito como “perro con la cara hacia abajo”. Nos conecta con la multiplicidad de chakras que se asocian a las sensaciones corporales que produce el mantenerla y activarla.
Se relaciona con el enfrentamiento de la dualidad, entre la toma energética y la lucha por no caer como consecuencia de la gravedad. Nos permite conocer nuestros límites asumiéndoles como un conflicto interno, comenzando por la toma de conciencia de nuestro cuerpo físico hacia la conexión con el plano sutil, que nos hace recordar a la voluntad como fuente de toda acción.
Al comenzar a enfrentarnos a nosotras mismas podemos conseguir el descanso y estiramiento que logran los perros con el movimiento orgánico de sus cuerpos, permitiendo reconocer que la dualidad se presenta como un flujo continuo en nuestro ser.

Natarajasana: Postura del rey de los bailarines. Manteniendo el cuerpo físico en equilibrio, enraizando y fortaleciendo desde el pie que se encuentra en la base hacia la yema de los dedos del brazo extendido; genera sensaciones de estabilidad y seguridad, al mismo tiempo que libera las emociones alojadas al interior del pecho por la extensión de columna, A través de Natarajasana podemos percibir que somos parte de la expresión de la conciencia universal. En la asana se revela la verdadera fortaleza de la naturaleza, se amplía la conciencia, y la dicha y plenitud se hacen presentes.

Natarajasana: Postura del rey de los bailarines. Manteniendo el cuerpo físico en equilibrio, enraizando y fortaleciendo desde el pie que se encuentra en la base hacia la yema de los dedos del brazo extendido; genera sensaciones de estabilidad y seguridad, al mismo tiempo que libera las emociones alojadas al interior del pecho por la extensión de columna, A través de Natarajasana podemos percibir que somos parte de la expresión de la conciencia universal. En la asana se revela la verdadera fortaleza de la naturaleza, se amplía la conciencia, y la dicha y plenitud se hacen presentes.

Vrksasana: Postura del árbol. Manteniendo enraizada y sólida nuestra base corporal, desde la pierna de apoyo hacia arriba se crece. Alargando ambos costados del tronco y brazos, experimentamos sensaciones de equilibrio y estabilidad. La extensión de nuestros brazos representa la búsqueda de la energía solar y el pie de base representa nuestra conexión con la Tierra, tal cual si tuviésemos raíces. Ambas fuerzas energéticas permiten volvernos uno con el todo. Gracias a esta asana podemos desarrollar y potenciar la confianza y la autonomía.

Vrksasana: Postura del árbol. Manteniendo enraizada y sólida nuestra base corporal, desde la pierna de apoyo hacia arriba se crece. Alargando ambos costados del tronco y brazos, experimentamos sensaciones de equilibrio y estabilidad. La extensión de nuestros brazos representa la búsqueda de la energía solar y el pie de base representa nuestra conexión con la Tierra, tal cual si tuviésemos raíces. Ambas fuerzas energéticas permiten volvernos uno con el todo. Gracias a esta asana podemos desarrollar y potenciar la confianza y la autonomía.

Utthita Hasta Padangusthasana: Postura que confiere fortaleza a los músculos de las piernas, como vínculos directos de nuestros cuerpos con las energías de la Tierra. El equilibrio que aporta este vínculo genera una profunda estabilidad y serenidad.

Utthita Hasta Padangusthasana: Postura que confiere fortaleza a los músculos de las piernas, como vínculos directos de nuestros cuerpos con las energías de la Tierra. El equilibrio que aporta este vínculo genera una profunda estabilidad y serenidad.

Garudasana:En sánscrito, es también el nombre del Rey de las Aves. Garuda es el vehículo de Visnú. A través de su cuerpo dorado y alas rojas, confiere poder y elegancia. El fuerte enraizamiento de esta postura desarrolla los tobillos y elimina la rigidez de los hombros. Encarna el equilibrio de fuerzas y elementos de la naturaleza.

Garudasana:En sánscrito, es también el nombre del Rey de las Aves. Garuda es el vehículo de Visnú. A través de su cuerpo dorado y alas rojas, confiere poder y elegancia. El fuerte enraizamiento de esta postura desarrolla los tobillos y elimina la rigidez de los hombros. Encarna el equilibrio de fuerzas y elementos de la naturaleza.

 

Yogasana en ISSUU:

Texto: Paulina Saavedra, Natalia Cabrera, Valeria Soto y Verónica Cataldo. Fotografía: Verónica Cataldo. Diseño: Estudio Navaja.

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