Sueños del Belloto

Te voy a contar un secreto que es un secreto a voces
Mi deseo es que este secreto corra de voz en voz
NO TODO SE ESCRIBE
Para saber CONTAR es necesario saber ESCUCHAR

 

Había una vez un TERRITORIO conocido en todo el mundo por tener un microclima que lo permitía todo, incluso volver a SOÑAR.

Del cerro La Campana y las montañas de Colliguay nacían los riachuelos y esteros más hermosos que tus ojos podrían ver. Tenían todos los colores del arcoíris e incluso aquellos colores que aún no te han sido revelados. De ese lugar dicen que no queda nada. O casi nada, que no es lo mismo, pero es igual.

El agua no escasea. Todo es una mentira. El agua baja y está abajo. Viaja en las más bajas profundidades alimentando los OJOS DE AGUA que viven tapados por el cemento. Los OJOS DE AGUA son los SUEÑOS DEL BELLOTO que es nada más ni nada menos que el sueño de más de 2000 bellos bellotos que fueron extirpados y cambiados por viviendas, supermercados y centros comerciales, todo lo que hoy conocemos como Belloto 2000.

¡El agua SUEÑA con su libertad!
¿Y tú que SUEÑAS?

Una noche de luna negra mientras dormía, Ayinko tuvo un SUEÑO. Le hablaron en mapudungun (porque la tierra en ese territorio habla en mapudungun) “¡Busca la calle OJOS DE AGUA!” -¡le dijo el abuelo triwe y ella despertó! Su corazón latió fuerte, de inmediato se dio cuenta de que el mensaje era real.

Al amanecer fue en busca de la calle OJOS DE AGUA, que quedaba a un par de cuadras de su tejado. Llegó al final de la calle y se encontró con un belloto; se acostó bajo el árbol y durmió una siesta. SOÑÓ nuevamente con el abuelo triwe, que le dijo “¡Escarba ahí, escarba ahí!” -Comenzó a escarbar, escarbar, escarbó y escarbó, tanto, que encontró un río.

Por el río viajó varias regiones más abajo, llegando al sur. Encontró un bosque húmedo y lluvioso. Vio muchos esteros y riachuelos con todos los colores del arcoíris y otros colores se le revelaron. Allí había un OJO DE AGUA con el cual compartió todo lo ocurrido, a cambio éste le permitió llenar una botella con su agua. Antes de que tapara la botella, el espíritu del bosque le dijo “¡Jamás dejaremos solos a los espíritus del bosque esclerófilo!” -Un par de lágrimas salieron de los ojos de Ayinko, las guardó en la botella y así creó una gran pócima.

Despertó, se vio junto al belloto con una botella llena de agua, regó el árbol y se fue sin entender mucho.

Al otro día llegó a su tejado su amiga Lucerina que con emoción la despertó ¡El belloto de manera extraordinaria se levantó y arrasó con el cemento de la calle OJOS DE AGUA! ¡El OJO DE AGUA volvió y con más de 2000 nuevos brotes de bellotos por todo el pueblo!

Al crecer tantos bellotos mucha gente de la tierra volvió a SOÑAR y el agua volvió a muchos esteros y riachuelos. La GENTE de la TIERRA recordó que era de la TIERRA y nunca más permitieron que mataran a los árboles nativos y enjaularan al agua.

 

Dedicado a mi abuelo bellotino, que se opuso por décadas a que le pavimentaran la calle, mientras el progreso y lxs vecinxs no querían vivir cerca de la tierra… porque es cochina… según ellxs.

 

Texto por Andrea Caballería Magna

Edición por PazTito

Ilustración por Paula Araya

Comments are closed